Fobia, mucha gente intenta prescindir de ellos, escapar de los adjetivos que te pueden
poner, fobia a la opinión de los demás, fobia a no ser aceptado tal y como eres
y quitarte esos adjetivos de encima, esas cualidades que te hacían único,
especial, inigualable, imprescindible e impredecible. ¿Qué seríamos sin ellos?
Un prototipo por diseñar sin personalidad
alguna y, sin embargo queremos dejar de ser nosotros mismos e insistimos en ser exactamente
igual a quien admiramos, o quién queremos llegar a ser, sin escuchar la opinión
de nuestro corazón, convirtiéndote así en otro personaje perdido, nadie más
conseguirá ser como tú, y en cambio prefieres ser como él para formar un nosotros indestructible pero a la vez completamente
falso. Un nosotros al cual ellos admiran pero yo no soporto. Él se copia de ella, tú de él y así formando un tú completamente falso y opuesto a lo que
eras. Quitarle los adjetivos, es quitarle la magia al tú, un tú que no volverá a ser él mismo. Un tú formateado.